Internet ha revolucionado las formas de comunicación. Gracias a las nuevas tecnologías se ha mejorado el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de muchas enfermedades y trastornos. Una de estas opciones de comunicación es la terapia psicológica online, que consiste en el apoyo de un psicoterapeuta especializado, de manera no presencial. Una alternativa que ya es tendencia en Estados Unidos.

La terapia online es uno de los recursos psicoterapéuticos más demandados en la situación de confinamiento en la que nos encontramos. Se trata de una herramienta cercana, sencilla y eficaz capaz de ayudarnos a transitar por mementos complicados de nuestra vida. Esta modalidad de terapia  nos permite dar soluciones con seguridad, privacidad, flexibilidad y confortabilidad.

La psicoterapia online es una realidad cada vez más instaurada en el ámbito de los servicios de atención a la salud mental  y bienestar psicológico. Permite al usuario encajar el tiempo de terapia en sus horarios. Es cómoda, rápida y accesible desde prácticamente  cualquier lugar. Refuerza la intimidad o sensación de familiaridad al permitir a la persona demandante estar en su entorno físico. Reduce los costes al evitar desplazamientos. Estas facilidades mejora la regularidad de las sesiones, que es una de las claves en la eficacia de un tratamiento psicológico.

La terapia online rompe las barreras físicas de aquellas personas que no tienen un psicólogo cerca, que sufren problemas de movilidad, que se encuentran convalecientes después de una enfermedad, o que  viven en el extranjero y necesitan un profesional que hable su idioma.

Entre los problemas que se pueden tratar con terapia online se encuentran: la ansiedad, la depresión,  el estrés, diversas somatizaciones,  insomnio, TOC, trastorno de pánico, agorafobia, etc.

No es recomendable para personas  que requieren atención en crisis graves, a menores de 16 años, a personas que presenten problemas de ideación suicida, agresores sexuales, personas con reacciones violentas o, que son víctimas de violencia de género y a personas con problemas psiquiátricos graves.

La psicoterapia virtual puede ser esa ventana que, en  épocas de oscuridad, nos permite conectar   con el exterior y pedir ayuda profesional.

M.F.P.